El final de la reforma de cofradías de Sevilla

DSCF2648En otra oportunidad hemos hablado del final que tuvo la reforma de cofradías de Nueva España. Pues bien, en el reino de Sevilla las cosas fueron en parte distintas y en parte semejantes. Distintas, pues en la Península el expediente general del Consejo de Castilla generó una resolución, el real decreto de 1783, que implicó una “recogida de constituciones”. Esto es, los jueces reales debían incautar los documentos fundamentales de cada hermandad o cofradía para que acudieran al Consejo de Castilla para su reforma. Esto ocasionó la formación de numerosos expedientes particulares. Y justo en ello se asemejan ambos reinos, pues la reforma general novohispana dejó paso a una reforma asimismo por expedientes particulares. Además, sin embargo, la Real Audiencia de Sevilla no renunció de inmediato a establecer un “arreglo general” de las hermandades de la ciudad y del “reynado”, aunque el proceso fue bastante lento.

Más de una década después de la conclusión del expediente general de Madrid, y a una década exacta de que se tratara de reabrir el expediente general de Sevilla, uno de los numerosos expedientes judiciales que las hermandades sevillanas sostenían entre sí dio motivo a un último intento de reforma general. Como se ve en los documentos de abajo, las hermandades conocidas como de la Carretería y del Gran Poder se disputaban el horario de salida de sus estaciones de penitencia (procesiones) de la madrugada del Viernes Santo. El caso llegó al Consejo de Castilla, que pidió informe a la Real Audiencia de Sevilla, ésta aprovecho para buscar una nueva medida a aplicar sobre las hermandades de la ciudad, pues lo hecho desde 1787 e incluso desde antes, parecía ahora insuficiente. Abajo vemos la respuesta del Consejo, la forma en que la orden se aplicó, tratando de retomar lo que no se había cumplido en diez años, y la resolución final del caso de esas dos hermandades.

Así pues, también de aquel lado del Atlántico la reforma tuvo unos límites particulares, y procuró más bien evitar la reacción airada de la sociedad hispalense, tan solidaria en sus cofradías y hermandades.

 

Informe de la Real Audiencia de Sevilla sobre el pleito entre las hermandades de Carretería y Gran Poder, 17941

Muy Poderoso Señor

Con fecha 7 de abril del corriente año manda Vuestra Alteza le informemos lo que se nos ofrezca y parezca acerca de la pretensión hecha en 17 del anterior mes de marzo por la hermandad de Nuestra Señora de la Luz y Tres Necesidades, cita en su capilla propia en el barrio de la Carretería, extramuros de esta ciudad, sobre que la de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, con quien sigue pleito, que se halla retenido en la sala primera de este tribunal, se abstuviere de salir a hacer su estación el Viernes Santo por la mañana ínterin dicho pleito se determina definitivamente.

Y en su cumplimiento decimos que en la Sala Primera de este vuestro Tribunal se halla retenido y en estado de vista en definitiva pleito que principió en 16 de abril de 1791 ante el provisor y vicario general de este arzobispado la hermandad de Nuestra Señora de la Luz y Tres Necesidades, sobre que se le señalase día para hacer su estación la madrugada del Viernes Santo de dicho año, anterior a la que hubiese de señalársele a la de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, de suerte que en dicha estación o procesión le precediese aquella a ésta.

En seguida de esta pretensión se promovieron por una y otra artículos de manutención y otros en que recayeron diferentes autos de fuerza en recursos que para este tribunal instruyó la primera, y por el último en que se declararon por de legos dichos autos, se retuvieron en la sala primera con otros que al mismo tiempo se habían principado y seguía la Hermandad de la Luz ante vuestro teniente tercero de asistente contra la misma hermandad del Gran Poder sobre los mismos puntos y artículos.

Retenidos los autos, arregló sus pretensiones la de las Tres Necesidades al artículo de manutención en la posesión en que decía hallarse de que la del Gran Poder no le precediese en la estación de Semana Santa, estimando punto de preferencia el ir delante.

Ejecutoriado este artículo a favor de la hermandad del Gran Poder, se puso demanda de propiedad por la de la Luz y Tres Necesidades a la que está conclusa para vista, que es el estado del pleito.

Referir a Vuestra Alteza por menor con los pasajes del proceso, la obstinación y empeño con que se ha seguido, sería dilatarnos demasiado, baste decir que ha sido tal la tercedad y porfía de uno y otro cuerpo, que no han perdonado ardid ni medios de cuantos puede sugerir la cavilación más acalorada, que no hayan emprendido y seguido con el mayor tesón, al paso que el tribunal, conociéndolo así, ha dado las providencias más oportunas para cortarlos, y que ciertamente hubieran producido el efecto deseado, a no haberse empleado en gentes tan indóciles.

Toda la disputa, como a Vuestra Alteza llevamos manifestado, está ceñida a cuál de los dos cuerpos debe ir delante en la procesión de Semana Santa. Más claro: cuál de los dos ha de tomar más parte de la noche para conciliarse mayor lucimiento y cuál se ha de presidir a cual, de que podrá inferir Vuestra Alteza el espíritu de devoción que las anima y la edificación que causará al público un culto de esta idea.

Podemos asegurar a Vuestra Alteza que un asunto tan fútil en sí y de tan poco interés ha causado al pueblo gran escándalo en descrédito de dichas hermandades, y ocupado al tribunal mucho tiempo precioso con perjuicio y atraso de otros negocios de bastante gravedad.

Por lo cual, y respecto a estar cumplida la orden de Vuestra Alteza en todas sus partes, como se acredita de los testimonios que acompañan, somos de dictamen de que Vuestra Alteza mande recoger las reglas a dichas hermandades e igualmente a todas aquellas que las tengan aprobadas en esta ciudad, que no sean de Santísimo o Ánimas, mediante su inutilidad y lo mucho que ocupan al tribunal con sus diarios recursos, usurpándole el tiempo que debe emplear con ventajas del público en negocios de importancia.

Es cuanto podemos informar a Vuestra Alteza en cumplimiento de su superior precepto, cuya vida guarde Dios muchos años. Sevilla, 16 de julio de 1794.

Bernardo Ruega.- D. Isidro de la Hoz.- D. Josef María Valiente y Brost.- D. Bernardo Falcón.- D. Pedro Gómez Labrador.

 

Orden del Consejo de Castilla sobre el pleito entre las hermandades de Carretería y Gran Poder, 17982

Ha visto el Consejo el expediente formado en él a instancia de la Hermandad de Nuestra Señora de la Luz y Tres Necesidades, sita en su propia capilla en el barrio de la Carretería, extramuros de esa ciudad, sobre que la titulada de Jesús del Gran Poder establecida en la parroquia de San Lorenzo se abstenga de salir primero a hacer su estación en la Catedral el Viernes Santo por la mañana, ínterin y hasta tanto que se ve y determina por ese tribunal el pleito que siguen sobre el asunto en la sala primera de él. Y enterado el Consejo de cuanto resulta de dicho expediente, como también de lo que le informó esa Real Audiencia con fecha de 16 de julio de 1794 proponiendo entre otras cosas se recojan las ordenanzas a las expresadas hermandades, e igualmente a todas aquellas que las tengan aprobadas en esa ciudad que no sean del Santísimo o ánimas, mediante su inutilidad, y lo mucho que ocupan a ese tribunal con sus diarios recursos, usurpándole el tiempo que debe emplear con ventajas del público en negocios de importancia, ha resuelto, con presencia asimismo de lo expuesto por el señor fiscal, que esa Real Audiencia recoja las ordenanzas originales de las referidas dos cofradías de Nuestra Señora de la Luz y Tres Necesidades y Jesús del Gran Poder, con las alhajas que les correspondan, y que depositando éstas exponga al Consejo por mi mano si convendrá su reunión a otras sacramentales o de Ánimas, y el destino que deberá darse a sus bienes y efectos.

Al propio tiempo ha resuelto el Consejo se encargue a esa Real Audiencia que por lo respectivo a las demás hermandades, cumplir con lo mandado en el real decreto expedido en el año de 1783, sobre arreglo de cofradías en todo el reino, procediendo en su ejecución con prudencia y sin causar de una vez novedad notable, informando al Consejo lo que de todo resulte y demás que se le ofreciere y pareciere. Todo lo cual participo a V.S. de acuerdo del Consejo y para su inteligencia y que haciéndolo presente en el de ese Tribunal disponga su cumplimiento dándome V.S. en el ínterin aviso del recibo de esta a efecto de hacerlo presente en él.

Dios guarde a V.S. muchos años. Madrid, 10 de septiembre de 1798.- Bartolomé Muñoz.- Señor Regente de la Real Audiencia de Sevilla.

Censura final del fiscal Joaquín José Márquez Villalobos en el expediente de reforma general de Sevilla, 17983

El fiscal de Su Majestad, visto este ramo separado que se ha formado con copia de la real orden de 10 de septiembre anterior relativa al arreglo de hermandades y que se le ha mandado pasar para que pida lo que corresponda sobre el segundo particular que incluye dicha orden, y teniendo asimismo presente el expediente general antiguo formado en el asunto.- Dice:

Que el Consejo encarga a esta Real Audiencia que por lo respectivo a todas las hermandades del territorio, exceptuadas las que han dado ocasión a que se expida dicha orden, cumpla con lo mandado en el real decreto del año de 1783 sobre arreglo de cofradías en todo el reino, procediendo en su ejecución con prudencia y sin causar de una vez novedad notable, informando al Consejo lo que de todo resulte, y demás que se le ofreciere y pareciere.

En cumplimiento de dicho real decreto se han dado por el Acuerdo desde su expedición, diferentes providencias, así generales como particulares, en los muchos expedientes que se promueven de esta naturaleza. En el año de 87 a impulso fiscal se dieron órdenes a los tenientes de esta ciudad para que recogiesen las ordenanzas de las hermandades establecidas en ella y practicasen otras diligencias conducentes a su respectivo arreglo, y también con el mismo fin se libró carta orden impresa por vereda a los justicias del territorio antiguo para la presentación y remisión de ordenanzas y evacuación de las mismas diligencias e informes circunstanciados sobre los puntos que se expresaron entonces en la censura fiscal de 13 de febrero de dicho año.

Según ha comprendido el fiscal, no correspondieron las resultas a los insinuados connatos, y aunque los tenientes remitieron sus expedientes y diligencias, acompañadas de una porción considerable de reglas, no las recogieron todas, quedando incompleto e imperfecto el desempeño de la comisión. Menos esmero hubo de haber de parte de las justicias de dichos pueblos, de las cuales muy pocas dieron cumplido el encargo hecho.

En este estado se recomienda por la citada orden el cumplimiento de dicho real decreto, y las nuevas circunstancias obligan a que en parte se adopten las mismas medidas tomadas en el año de 87, y en parte se arbitren otras más vigorosas y adecuadas a verificar el citado arreglo. El territorio de esta Real Audiencia se halla ampliado y comprende ahora otros muchos pueblos, a cuyas justicias no llegó ni pudo llegar la orden comunicada entonces por vereda. El exacto cumplimiento de la expedida últimamente por el Real y Supremo Consejo puede proporcionar otras ventajas y utilidades sobre las que antes se atendían, conforme a la nueva situación de las cosas.

Fundado pues el fiscal en dichas consideraciones, pide al acuerdo se sirva repetir su comisión a los tenientes de Asistente de esta ciudad para que a presencia de los expedientes formados en el año de 87 que al efecto deberán devolvérseles, recojan y remitan las reglas que falten, y asimismo procedan a que por todas las hermandades y sus respectivos hermanos mayores, mayordomos y oficiales les entreguen relaciones certificadas y exactas de los bienes y alhajas que les pertenezcan, conminados con la multa de 200 ducados en el caso de ocultación o fraude, cuyas diligencias den evacuadas dichos tenientes en el preciso término de 15 días con apercibimiento de ser responsables por la omisión, y de procederse a lo demás que haya lugar y para facilitárseles su práctica, podrá el presente escribano de Acuerdo poner en dichos expedientes lista certificada de las hermandades sitas en las iglesias o capillas de cada cuartel, puesto que según está entendido el fiscal, tiene a la mano dicho escribano de Acuerdo exacta noticia de todas las referidas hermandades, adquirida con el motivo de la invitación general que se les ha hecho al donativo y empréstito a Su Majestad en virtud de sus reales órdenes, cometidas al señor regente para su cumplimiento.

Asimismo, pide el fiscal se libre provisión o carta orden por vereda a los justicias de todos los pueblos del antiguo y nuevo territorio, para que en el tiempo de un mes recojan y remitan las reglas u ordenanzas de las hermandades y cofradías no aprobadas, e igualmente procedan a la entrega por sus respectivos mayordomos, hermanos mayores y oficiales de idénticas relaciones circunstanciadas y exactas, certificadas por los secretarios de dichas hermandades y firmadas por los mismos oficiales, de todos sus bienes y alhajas sin omitir ni ocultar cosa alguna bajo la multa de 200 ducados, y bajo la misma pena a los justicias si lo disimulan, y con apercibimiento de procederse a lo demás que convenga, y luego que sean remitidas las expresadas diligencias de cada pueblo pro sus justicias, convendrá que por el escribano de Acuerdo se ponga en cada expediente que se forme lista de las hermandades existentes en el respectivo pueblo, según lo resolutivo de las noticias y nóminas formadas con el expresado mérito de invitarse a dicho donativo y empréstito.

El Acuerdo podrá disponer sobre todo lo que fuere más acertado y justo. Sevilla, 17 de octubre de 1798.

Márquez.

Resolución final de la Sala de Gobierno del Consejo de Castilla en el pleito entre las hermandades de Carretería y Gran Poder, 17984

Señores de Gobierno 2ª

Bendicho

Isla

Isunza

Sin embargo de lo mandado en el auto de 23 de mayo de 1796, líbrese provisión para que la Real Audiencia de Sevilla no impida continuar en sus ejercicios a las cofradías de Nuestra Señora de la Luz y Jesús del Gran Poder, bajo las ordenanzas que tienen aprobadas, y la escritura de transacción que presentan.

Madrid, 9 de noviembre de 1798.

 

1 Archivo Histórico Nacional (AHN), Consejos, leg. 1368, exp. 5, fs. s/n.

2 Archivo General del Arzobispado de Sevilla (AGAS), Justicia, Hermandades y cofradías, leg. 9813, exp. 4, fs. s/n.

3 AGAS, Justicia, Hermandades y cofradías, leg. 9813, exp. 4, fs. s/n.

4 AHN, Consejos, leg. 1368, exp. 5, fs. s/n.

Un pensamiento en “El final de la reforma de cofradías de Sevilla

  1. LIDIA E.GÓMEZ GARCÍA

    Menudo esfuerzo por regular las prácticas que, como bien podemos notar quienes nos acercamos a los archivos, era francamente una tarea solo posible de lograr en el papel. ¿Cómo normar una devoción, o modificar una tradición?

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