Cuerpos profanos o fondos sagrados

Portada Cuerpos profanosEsta semana ha salido de la imprenta el libro Cuerpos profanos o fondos sagrados. La reforma de cofradías en Nueva España y Sevilla durante el Siglo de las Luces, editado por el Centro Universitario de los Lagos (CULagos) de la Universidad de Guadalajara. Se trata del resultado final, o al menos lo es por ahora, de las investigaciones del autor de este blog sobre la reforma de cofradías a ambos lados del Atlántico. El proyecto lo emprendí con una beca del programa estancias posdoctorales en el extranjero de CONACYT en septiembre de 2010, que obtuve justo al terminar el doctorado en la Universidad de Paris I Panthéon-Sorbonne, y que realicé por un año bajo la tutoría del Dr. José de Jesús Hernández Palomo, investigador de la Escuela de Estudios Hispano-Americanos dependiente del CSIC, en Sevilla. He venido a terminarlo siendo ya profesor del Departamento de Humanidades, Artes y Culturas Extranjeras del citado CULagos de la Universidad de Guadalajara, y siempre con el apoyo de sus autoridades.

No voy a repetir aquí lo que aparece en la introducción del libro, basta decir que se trata de una investigación que presenta las discusiones en torno a la definición de las cofradías en la segunda mitad del siglo XVIII. Esto es, revisa una de las reformas borbónicas tal vez de las más estudiadas, pero que, al menos para mí, resultaba poco entendida, y en cuya documentación fui profundizando durante esa estancia posdoctoral. Originalmente me había planteado examinar los procedimientos de fundación de nuevas cofradías y nuevos conventos franciscanos en tiempos de los Borbones a partir de los documentos del Archivo General de Indias. Si bien cumplí con la presentación de resultados de ambos ejes, lo más significativo de esos meses fue el haber podido revisar los dictámenes de los fiscales del Consejo de Indias en los expedientes particulares de las cofradías novohispanas. Aunque sus posturas variaban, progresivamente entendí que, más que tratar de destruirlas, parecían querer redefinirlas, “devolviéndolas” a la jurisdicción del rey, además de aprovecharlas para la promoción de la caridad. Desde luego fue así que comencé a ir “desenredando”, por así decir, la complicada madeja de los procedimientos de reforma, en los cuales, por cierto, es harto sencillo perderse.

Casi simultáneamente, comencé a percatarme que, para comprender cabalmente la reforma, y en particular para establecer de manera clara una valoración de sus alcances, era necesario compararla además con otro caso dentro de la misma monarquía hispánica. Esto me llevó pronto a interesarme por la reforma en la propia Sevilla, cuyos documentos comencé a rastrear también en el Archivo General del Arzobispado de Sevilla, y luego en el Archivo Histórico Nacional de Madrid, principalmente. La investigación me llevó asimismo a Roma, al Archivo Secreto Vaticano, para consultar los breves de indulgencias de las cofradías novohispanas. No puedo negarlo, fue un raro privilegio (que no debiera ser tal) el de poder investigar con libertad y sin muchas otras preocupaciones en esas tres ciudades, sobre todo, y aquí sí por razones más allá de la investigación, residir en la capital hispalense durante un año completo. Además pude introducirme, aunque de forma somera y con la distancia propia de una investigación académica, al intricado mundo de las hermandades sevillanas, hasta hoy uno de los timbres de identidad y orgullo de la ciudad.

Diversos programas de apoyo para la investigación (Apoyos a nuevos PTC de PROMEP y PIFI en particular), me permitieron completar el trabajo en los archivos madrileños y del arzobispado de Sevilla en diversas estancias breves, luego de haber comenzado a trabajar en la UdG en septiembre de 2011. Más fácil fue la consulta del Archivo General de la Nación y otros acervos complementarios en México. La redacción la realicé mayormente en Lagos de Moreno, sostenido en mis obsesiones cofradieras por mis colegas del Cuerpo Académico “Cultura y Sociedad” e incluso por los estudiantes de las carreras de Humanidades e Ingeniería Electrónica. En efecto, hasta estos últimos me escucharon alguna vez exponerles un poco de las inquietudes que se tradujeron en el libro, el cual avanzó en esa última fase al ritmo que permite la vida universitaria contemporánea.

Muchas cosas cambiaron a lo largo de este proyecto para el autor, a más de su lugar de residencia. Ha sido sin duda el intercambio con colegas que llevan a la Historia cultural como bandera el que me ha facilitado el pensar además a las cofradías desde la perspectiva de los propios documentos fundamentales redactados por sus integrantes. Así, si entre Sevilla y México me pareció claro que era necesario incluir una sección completa para los proyectos episcopales, pensando en la amplia visita del obispo Ruiz Cabañas y en el ya clásico informe de 1794 del arzobispo Haro y Peralta, fue en Lagos que surgió por completo una tercera sección para temas como el ritmo temporal, los espacios y hasta los cuerpos de los cofrades. Al final del recorrido, si tal vez no llegamos a una definición final y propiamente definitiva de las cofradías de la época, al menos confío en haber mostrado algunas otras facetas de ésta que fue por mucho tiempo una de las formas clásicas de organizar los esfuerzos colectivos en el Antiguo Régimen.

Comentarios: